¿Por qué bostezamos?

Generalmente, bostezamos cuando tenemos sueño o cuando no encontramos muy aburridos. Incluso, otras de las explicaciones tradicionales a esta acción se vinculan con el hambre. Sin embargo, existen muchísimas hipótesis al respecto.

Los bostezos no son exclusividad de los seres humanos, pues existen muchísimas especies que pueden bostezar, incluso los elefantes y muchas especies marinas. En el último tiempo, un equipo de expertos en comportamiento cognitivo, se concentró en primates de la Universidad de Pisa para generar una teoría al respecto.

Refrigerar el cerebro

Según esta hipótesis, el bostezo funciona como un sistema de ventilación a nivel de nuestro procesador central. Esto quiere decir que nuestro cerebro se encuentra consumiendo hasta una tercera parte de toda la carga calórica que ingerimos diariamente. Este suceso se traduce a un incremento sustancial de lo que corresponde a la temperatura intracraneal.

Por esta razón, los científicos de la Universidad de Albany, consideran que bostezar funcionara para refrigerar nuestro cerebro. Esto ocurre introduciendo de golpe una cantidad de aire frío que templa la sangre que se encuentra circulando por nuestra cavidad nasal y bucofaríngea.

Entonces, esta inyección de aire completamente frío permite a nuestro cerebro mantener un estado de alerta y un buen funcionamiento.

De hecho, esta teoría ha sido apoyada por diversas casas de estudio a nivel mundial, debido a que, en el momento de bostezar, la mandíbula mueve las membranas que se encuentran protegiendo los senos nasales y de esta forma contribuye a la ventilación del cerebro.

Cumplir una función sexual

Bostezar no puede considerarse como la actitud más sexy de todo el mundo. Sin embargo, existen algunos indicios que lo relacionan a la actividad sexual.

De hecho, el doctor Wolter Seuntjens de la Universidad Vrije, considera que bostezar cumple con alguna función de tipo sexual que aún no está determinada. Esto se cree porque los bostezos y la excitación van de la mano en muchas ocasiones y por esto, bostezar puede que cumpla con una función relacionada a la erección masculina.

Un sistema arcaico de comunicación

Se ha revelado que las personas que padecen de autismo, también bostezan, pero que son completamente inmunes al bostezo contagioso. De hecho, la hipótesis recae en que los bostezos cumplen una función de comunicación de origen primitivo.

Según el estudio, la acción de bosteza colabora a establecer lazos de empatía entre los diversos miembros de un grupo.

Un reflejo vestigial

Algunos investigadores como Richard Roberts, creen que la acción de bostezar corresponde simplemente a un reflejo conservado desde el seno materno.

Se puede afirmar que los fetos también bostezan, específicamente a partir de ciertas etapas del desarrollo embrionario. Esas acciones y movimientos reflejos, podrían servir para mantener de forma limpia todos los conductos respiratorios, así como digestivos dentro del líquido amniótico.

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